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Opiniones

Tensión sexual resuelta

By 23 de agosto de 2023No Comments

Chico conoce a chica y se enamora; chica corresponde a chico; numerosas vicisitudes impiden el deseado encuentro en el que van a culminar su amor; el espectador en vilo a la espera de ese clímax que resuelva la tensión. Llega el deseado instante donde dan rienda suelta a la pasión. Lástima que el tiempo no se detenga y haya un “después”, y que ese después comience tras una pedida de mano espectacular que culmina en una romántica celebración matrimonial.  

Hasta ahí, bien; la historia funciona a pesar de tratarse de un argumento repetido hasta la saciedad. ¿Quién no se ha sentido más vivo cuando ha deseado fervientemente a alguien? Y ¿quién no ha experimentado que la adrenalina disminuye considerablemente una vez conseguido el objetivo? Se necesita un guionista hábil para continuar escribiendo la historia, porque a partir del momento en el que el deseo ha quedado saciado, el interés ya no es el mismo, y hay que hacer verdaderos malabarismos para idear nuevos enredos que pongan a los protagonistas en situación de deseo. ¿Será que la emoción intensa es incompatible con la tensión sexual resuelta? ¿Será verdad que el matrimonio es la tumba de la pasión? 

Menos mal que no es así. Existe algo mágico e inexplicable en una relación que supera el instante, y la tranquilidad de saberse querido es incomparablemente más gozosa que la fugacidad de un placer que es genial y a todos atrapa, pero que, por sí solo, resulta insuficiente. Y es que no es el encuentro sexual lo que carga a la relación de emoción, sino el amor el que eleva y sostiene la pasión. 

Sin embargo, la publicidad engañosa con esas imágenes eróticas envueltas en perfume aprovecha ese resquicio de anhelo de emociones fuertes que todos tenemos para colarnos un estereotipo con el que, al compararnos inconscientemente, salimos perdiendo, pues en la vida real toca convivir con la enfermedad, los diferentes ritmos, el cansancio, la edad y múltiples problemas que hay que afrontar. Reprochar a la pareja su incapacidad para estar en estado permanente de disponibilidad afectiva o sexual es no aceptar la vida en toda su riqueza. La relación va mal cuando el amor flojea, no cuando la tensión sexual está resuelta (que, por cierto, nunca lo está). Lo que verdaderamente nos mantiene en vilo es el amor, que está en permanente estado de alerta para convertir en emocionante cualquier experiencia.

 

María Dolores López Guzmán

Publicado en R21

Marzo 2018