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Opiniones

Forjar el caracter

By 25 de septiembre de 2023No Comments

Que Rafa Nadal haya ganado la duodécima Copa de los Mosqueteros con treinta y tres años no solo es motivo de alegría para todos los españoles o cualquier aficionado a este deporte, sino que nos hace reflexionar sobre su extraordinario carácter. Después de esta memorable victoria el deportista declaraba que antes del partido en París había pasado momentos herido mentalmente por las cosas que le habían pasado físicamente, problemas de ansiedad a raíz de las lesiones que arrastraba; pero consiguió superarlos con determinación y pasión. Un hombre de carácter.

Este perfil de Nadal queda muy lejos de esos niños de los que solemos decir que poseen un fuerte carácter porque son “cabezotas”, porque se empeñan en algo a costa de lo que sea y no dan nunca su brazo a torcer. Sin embargo, estos comportamientos tienen que ver muchas veces no solo con el temperamento, sino con una mala educación.

Una de las mejores herencias que podemos dejar a los hijos es hacerles conscientes de que la capacidad para superar las dificultades se cultiva; que la generación de hábitos nuevos es viable; y que la posibilidad de cambiar la dirección de las inclinaciones naturales es real. Cuentan de Francisco de Sales, el santo de la afabilidad, que tenía tanta tendencia a la ira que, cuando unos calvinistas llegaron al castillo donde vivía en su niñez (pues era de ascendencia noble) se fue al corral a dar palos a las gallinas y a expulsarlas del gallinero para desahogarse, como si fueran ellas las herejes, ya que no podía hacerlo directamente con las personas. En su caso la amabilidad y ternura que le hicieron famoso, provenían de un autocontrol que ejercitó durante toda su vida.

Revisar la historia de figuras inspiradoras es importante para no caer en comentarios condescendientes del tipo “es que es así” o “es su forma de ser, ¡qué se le va a hacer!”. Una manera de fomentar personalidades conformistas, poco emprendedoras y cerradas en sí mismas. No olvidemos nunca que la voluntad y la determinación se pueden (y deben) entrenar y son compatibles con la Gracia. Todo lo recibimos, pero todo se puede multiplicar y mejorar. La parábola de los talentos apunta en esa dirección. Fijarnos en Nadal solo porque ha conseguido doce Roland Garros es no haber entendido que su mayor éxito, más allá de los aplausos y las portadas en los medios de comunicación, es el triunfo de la voluntad.

 

María Dolores López Guzmán

Publicado en R21

Julio 2019