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“El Árbol de la Vida – El tronco de Jesé”

Madera de Boj

Antes de coger el pincel es necesario contemplar. Mirar con detenimiento qué esconde en sus entrañas la madera y qué versos bíblicos evoca. Este tronco de Boj daba la medida del tronco de Jesé. En Isaías se nos dice que nacerá un vástago del tronco de Jesé (el padre del rey David), linaje del que desciende Jesús (Is 11,1), anunciando así la Encarnación y su venida a este mundo. Y a su vez, el Señor, nos recordará en la Cruz, que Él es el Árbol de la Vida (Gn 2,8-9)

El cuerpo crucificado de Jesucristo parecía ya contenido en el tronco de Boj, siguiendo suavemente su forma. Los brazos están extendidos, abiertos al mundo y al Padre, anunciando la resurrección (por eso no hay restos de los maderos de la crucifixión) y el fondo es totalmente dorado, iluminado por el Espíritu Santo. A los pies la Iglesia representada en una mujer, memoria de María y María Magdalena, con sus manos abiertas a recibirlo todo del Hijo, y en ofrenda permanente para dárselo todo a Él. “Tomad. Señor y recibid… vos me lo disteis, a vos Señor lo torno”. La túnica azul pegada al cuerpo (símbolo de la humanidad) y el manto rojo (símbolo de la divinidad que nos envuelve y acoge.