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La maternidad siempre se ha asociado a la mujer que ha llevado en sus entrañas un nuevo ser y lo ha dado a luz. Pero es mucho más que eso. Hasta los hombres pueden ser madres. La propuesta de la fe a cada creyente es dar la luz del Evangelio a los demás y favorecer su crecimiento «en cristiano». También el Padre amó con un corazón maternal. Merece la pena detenerse a meditar el significado de una vocación tan universal. El lector se encuentra con un texto original, porque la reflexión teológica apenas se ha ocupado de la experiencia de la maternidad, en la que, sin embargo, Dios se muestra especialmente elocuente. Ése es el objetivo logrado de la autora, que pretende más bien llamar la atención sobre la asombrosa cercanía de Dios a la humanidad, expresada de modo singular en ellas y realizada de forma extraordinariamente radical en María. Un lugar hacia el que todos podemos dirigir la mirada y en el que es posible descubrir el corazón materno de todo cristiano, de la Iglesia y del mismo Dios.

Fecha de publicación:

Núm. páginas:

ISBN:  84-293-1626-4