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San Martín de Tours

Madera de castaño

Todas las tallas tienen una historia.

Era una parada obligada cuando íbamos de viaje hacia el pueblo en la Tierra de Campos palentina. Había que respirar la belleza románica de la Iglesia de San Martín de Tours en Frómista. Ineludible.

Tenía que ser en madera de castaño; madera de alta durabilidad (como la Iglesia), con vetas, pero pocos nervios y, por tanto, de gran estabilidad; y autóctona de la península ibérica. La provincia de Palencia tiene una de las mayores concentraciones de románico de Europa. Dice mucho de su carácter. A pesar de las restauraciones que la Iglesia ha sufrido a lo largo del tiempo, se conserva esencialmente lo más genuino. Y ahí sigue.

San Martín de Tours, a quien está dedicada la iglesia, nació en el año 316 o 317. Aunque desde joven sintió querencia por la vida eremita tuvo que alistarse en el ejército. Le obligaba un edicto del emperador. En ese momento tuvo lugar el gesto por el que es reconocido, resumen de toda su vida: mientras hacía una guardia a caballo se encontró con un mendigo, y como hacía frío porque era invierno, cogió su capa, la partió en dos y le dio la mitad. Por la noche tuvo un sueño en el que se le apareció Jesús que le decía que era a Él a quien había vestido. Se convirtió al cristianismo, fundó un monasterio en Tours y fue ordenado obispo. Eligió la pobreza con Cristo pobre.

Contemplación, concentración, perspectiva, planificación… y, sobre todo, escuchar las historias y la madera, olerla, tocarla, entrar en diálogo con ella. El corte de las gubias no debe ser una agresión. La madera dice por dónde entrar, cuándo hay que ir con suavidad, cuándo con cierta temeridad y valentía. La madera es generosa. Materia prima del Creador.

Lo más difícil: dar con la tecla del volumen adecuado, de los distintos planos, en definitiva, del espacio. El espacio que está habitado pero que no se ve a simple vista, y el espacio vacío que abre camino a la presencia.

En la ruta del Camino de Santiago nadie debería perderse su belleza. La de la Iglesia, y la de los árboles que contribuyen a la vida y nos donan la madera.